Una historia difundida en internet sostiene que Florida devolvió 500.000 toneladas de conchas de ostras y almejas al Golfo de México entre 2007 y 2024, y que así creó hábitat para miles de especies. En las fuentes oficiales revisadas tampoco aparece un inventario estatal que sume 500.000 toneladas de conchas de ostras y almejas entre 2007 y 2024. Las larvas necesitan un sustrato, es decir, una base firme a la que pegarse cuando dejan de flotar, y la textura y las señales químicas de una concha de ostra facilitan ese asentamiento. Las conchas recicladas de restaurantes se fijaron sobre soportes y se situaron a la altura correcta para que las nuevas ostras pudieran colonizarlas. La historia real es menos espectacular que el relato de las 500.000 toneladas, pero está mejor respaldada.