El mismo periodo, seis años, es el establecido por el tribunal provincial para prohibir la comunicación de los condenados con el agredido, por ningún medio. Los tres hombres indemnizarán de forma solidaria a la víctima con 40.000 euros por las lesiones que sufrió y las secuelas que le quedaron tras el ataque. Así, uno de los asaltantes se le aproximó por detrás a la víctima y gritó «por la espalda también se puede», mientras le clavaba el destornillador que llevaba en la mano, con el que, a continuación, le golpeó en la cabeza. El perjudicado sufrió un traumatismo craneoencefálico, varias heridas punzantes, de las que tardó 90 días en curar, que le dejaron dos cicatrices en la cabeza, entre otras secuelas. Los condenados abonaron con anterioridad a la celebración del juicio la cantidad de 6.600 euros en favor de la víctima como parte de la responsabilidad civil.