El futbolista ya no aparece únicamente en una caja: forma parte de una identidad visual y comercial que acompaña al usuario durante todo el año y en diferentes dispositivos. El futbolista se convierte en una pieza de comunicación permanente y no solamente en una fotografía asociada a un producto. El anuncio confirma finalmente que la carrera de Mbappé se encuentra en una etapa en la que su valor ya no se mide únicamente en goles, títulos o premios individuales. Mbappé aporta el rostro y el relato; el producto tendrá que demostrar que puede estar a la altura. Las estrellas actuales ya no pertenecen exclusivamente a los estadios: viven simultáneamente en las pantallas, las redes sociales, los videojuegos y las campañas comerciales.