Hoy sabemos que son el resultado inevitable de las leyes que gobiernan el movimiento de los cuerpos celestes. «La Matemática es el lenguaje en el que están escritas las leyes del Universo», escribió Galileo. Es sorprendente que el Sol tenga un diámetro unas cuatrocientas veces mayor que el de la Luna y se encuentre aproximadamente cuatrocientas veces más lejos. Esa coincidencia hace que parezcan casi del mismo tamaño en el cielo y permite que la Luna cubra el disco solar. Aquella observación convirtió una elegante teoría matemática en realidad física y abrió una nueva etapa en la comprensión de la gravedad.