Pepi, una trabajadora sanitaria jubilada, y vecina de Ceuta, ha suplicado a la ministra de Defensa, Margarita Robles, que no "abandone" a la ciudad autónoma en plena resolución de la crisis migratoria y ha trasladado el miedo que sienta tras la entrada masiva de migrantes desde Marruecos. La mujer también ha defendido que Ceuta es una ciudad española como "la que más", recalcando que es un lugar acogedor pero que se siente "abandonado y maltratado". "Nos sentimos muy orgullosos de ser españoles", ha hecho hincapié, negando que la situación haya vuelto la "normalidad". Robles ha consolado a la vecina, afirmando que "siente" lo ocurrido en la ciudad y la ha invitado incluso a tomar un café, además de agradecerle su testimonio de desahogo. De hecho, los militares que han acompañado a la ministra han acompañado a la mujer y a otra vecina hasta la Comandancia General de Ceuta.