El United ganó el desempate por 4-0 después de que el primer encuentro terminara igualado. Desde entonces nunca volvió a repetirse una final de la Shield: el fútbol inglés terminaría encontrando otras maneras de resolver sus empates. Doce goles en un partido que hoy tendría una repercusión enorme, pero que entonces formaba parte de una época en la que las estructuras defensivas estaban muy lejos de las actuales. En una época en la que los clubes se transformaban en grandes marcas internacionales, la denominación intentaba recordar que detrás del espectáculo todavía existía una dimensión local. Wembley fue convertido en el gran escenario de la competición desde 1974, pero la Shield ha tenido que desplazarse en diferentes momentos.