© Getty ImagesEntre el conjunto de esmeraldas y el carruaje de 1898 de los Orange-Nassau, la aparición en el Sportpark Soers de la ciudad alemana de Aachen (Aquisgrán) fue impresionante. Este accidente obligó a posponer parte de su formación militar y marcó un punto relevante en su relación con la disciplina ecuestre, una de sus grandes pasiones. Las cicatrices, en el sentido más literal, cuentan historias. Y en la realeza, donde durante décadas se ocultaron accidentes, enfermedades o vulnerabilidades para preservar la estabilidad institucional, mostrarlas supone un cambio de paradigma. © Getty ImagesLejos queda el tiempo en el que la realeza ocultaba accidentes, enfermedades o vulnerabilidades para preservar una imagen de fortaleza y estabilidad institucional, mostrarlas ahora supone un cambio de paradigma.