El primer eclipse total de Sol visible desde la Península Ibérica en más de un siglo tiene lugar en el atardecer de este miércoles 12 de agosto. Con la excepción del eclipse de Sol que pasó por las islas Canarias en 1959, la última vez que pudo verse un fenómeno así desde la península Ibérica fue en 1912. Durante la fase parcial se requiere protección ocular constante para evitar daños graves e irreversibles en la retina. «El daño que hace mirar al sol, no solo por el hecho del eclipse, produce un daño en la retina que es irreversible. «Las gafas de sol, las normales, tampoco sirven.