El encuentro entre ambas familias desencadena una cadena de acontecimientos en la ópera prima de Rubén Pérez Barrena. Aquella noche, marcada por el alcohol y el descuido, se convierte en el acontecimiento que rompe sus vidas y también su relación. La diferencia en la manera de afrontar la pérdida termina convirtiéndose en una herida dentro del matrimonio. Ambos permanecen unidos por el recuerdo de Gabriel, pero también separados por la culpa, el resentimiento y una experiencia que cada uno interpreta de forma diferente. El encuentro, aparentemente fortuito, modifica el rumbo de sus vidas.