La gente, en la calle, levantaba la vista. Algunos sabían que había un incendio, pero la gente que lo ignoraba estaba intranquila o incluso muy preocupada. El eclipse de sol es un acontecimiento que nos tiene alterados, y es normal que así sea, porque todos lo asociamos con hechos portentosos y con grandes señales en el cielo que nos anuncian algo nunca visto, algo insólito, algo incomparablemente raro. ¿Quién podría encontrar un símbolo más evidente para lo que estamos viviendo? Y la gente se lo cree, y la gente se lo traga.