La conversación telefónica entre Robles y Rueda ha servido para rebajar la tensión política y empresarial generada tras la publicación de las alertas de Defensa y del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Lo que sí tiene es el compromiso político de que el dictamen definitivo de Defensa será favorable. Y la vicepresidenta segunda del Gobierno y exlíder de Sumar, Yolanda Díaz, participó igualmente en las gestiones para atraer al fabricante a Galicia. La clave estará en qué condiciones de seguridad impondrá Defensa y hasta qué punto modifican el funcionamiento de la planta. La necesidad de atraer inversiones industriales y, en simultáneo, reducir los riesgos derivados de la dependencia tecnológica y económica de China.