Julio de 2026 se destacó por ser el segundo mes más cálido registrado en el mundo, de acuerdo con el Servicio de Cambio Climático de Copernicus (C3S). Comparado con la era preindustrial (1850-1900), las temperaturas de julio de 2026 se desviaron en 1,47 °C por encima de la media histórica, un indicador preocupante del calentamiento global. Olas de calor marinas afectaron severamente el Atlántico europeo y el Mediterráneo occidental. La falta de humedad en el suelo impide la evaporación que enfría el ambiente, agravando el calor. Además, ríos como el Sena, el Rin y el Danubio vieron reducidos sus caudales a niveles alarmantemente bajos.