La expectación que ha generado el eclipse solar es buena prueba de ello. Los eclipses siempre han tenido esa capacidad, para los chinos era un dragón que devoraba el sol, los egipcios veían una batalla entre el caos y el orden. El eclipse pasará. La Luna seguirá su camino y el sol recuperará su protagonismo como si nada hubiera ocurrido. Nosotros volveremos a mirar las pantallas más que el horizonte.