Las agendas reales confirmadas para asistir a los Campeonatos del Mundo de Aquisgrán —el evento de hípica más destacado del planeta— parecían anticipar uno de los encuentros más vistosos de los últimos tiempos. Con la presencia confirmada de la princesa Amalia de Holanda, la infanta Elena y Zara Tindall, el acto ya contaba con una representación de primer nivel. Fue el pasado mes de julio cuando la reina, en compañía del resto de integrantes de la dinastía Glücksburg, inauguró el verano más simbólico de su reinado, caracterizado por la elegancia, la sofisticación y el respaldo de sus hijos. Ahora, tras este paréntesis alejada de los actos oficiales, la madre del príncipe Christian se ha trasladado a Alemania para asistir a la inauguración de uno de los campeonatos más destacados del mundo. Su inesperada presencia, al no figurar en la agenda oficial, ha causado una verdadera sensación.