En el 'Diario de Menorca' hay una columna diaria en la segunda página titulada 'Sorprende o no sorprende'. Esta columna de opinión no ocupa espacio en la vigésimo cuarta página ni es un recuadro que se pierde en la tinta de un contenido de relleno. Aparece en el primer sitio en el que se fija el lector al abrir el periódico y consigue algo inaudito, pues el runrún de lo que se habla en las casas, en los puertos y en los pueblos de Menorca tiene su hueco en la prensa de forma fundamental. Porque para contar lo que pasa en el mundo, conviene no dejar de escuchar lo que ocurre delante de nosotros. En el rumor de las cosas pequeñas.