El número definitivo de acciones que se venderán y el precio de la operación se determinarán una vez concluido el proceso de prospección de demanda. La venta abre un movimiento relevante dentro del accionariado de Atalaya apenas siete meses después de que la compañía reforzara su balance mediante la ampliación de capital realizada en enero. La mejora se apoya fundamentalmente en el fuerte incremento del precio del metal, la aportación de la plata y la contención de costes. El flujo de caja procedente de las operaciones alcanzó 108,6 millones en el semestre, frente a 78,3 millones un año antes. La producción de cobre se situará previsiblemente en la parte baja del rango inicialmente establecido, entre 50.000 y 54.000 toneladas.