Perdone el lector que recurra a esta vocablo tan pedante, pero es el mejor ... que se me ocurre para definir la forma de gobernar de Pedro Sánchez. Henry Kissinger sostenía que los dirigentes carecen de incentivos para resolver asuntos cuyas soluciones sólo son visibles a largo plazo. Esta es la esencia de la procrastinación y de la actitud de Sánchez, un político instalado en el corto plazo. Es el terreno en el que se mueve a gusto y donde se sabe superior a la oposición. El inconveniente es que nos ha convertido en rehenes de su interés por seguir en el poder.