En un giro inesperado, los incendios forestales en la Amazonía brasileña han alcanzado un mínimo histórico en 2025. Entre los factores que han favorecido esta caída está la reducción en la duración e intensidad de las sequías. Según la red MapBiomas, en los primeros diez meses de 2025, el área devastada cayó un 64,6%, alcanzando 9,9 millones de hectáreas. En la Amazonía, la reducción llegó al 75% en el mismo período. La disminución de los incendios no solo representa una mejora en la situación ambiental, sino que también refuerza el compromiso de Brasil con la sostenibilidad y la conservación de su biodiversidad única.