En 2008, una cámara capturó la imagen de un mono oscuro en el corazón de la selva del Congo. Nadie conocía la especie a la que pertenecía, pero un color extraño en su cara hizo que los investigadores se preguntaran qué podría ser. Lo que comenzó con aquella imagen terminó convirtiéndose en una investigación que se extendió durante 18 años. El likweli tiene un pelaje negro brillante que se destaca por una mancha de color crema anaranjado alrededor de la boca y la nariz. Una especie que podría desaparecer poco después de recibir nombre