El flexeo tiene otro matiz, otro color incluso. No consiste en enseñar algo que tienes, es construir una puesta en escena para que los demás entiendan que tú tienes eso; es una exhibición cuidadosamente coreografiada. Cuanto más casual parezca, más exitoso el flexeo. El flexeo es el primo moderno del «que se enteren», solo que con mejor iluminación y música de fondo. Fardar siempre me ha parecido a mí un término bastante vulgar, pero lo he usado, lo uso y lo usaré, por supuesto.