Según el buró de ciberseguridad de la cartera, los casos revelaron una serie de redes criminales organizadas que explotaban incentivos ilegales, intrusiones cibernéticas y connivencia con personal con acceso privilegiado para recabar y traficar datos personales con multas lucrativas. En otro caso, los sospechosos compraron grandes cantidades de cuentas verificadas con nombre real en plataformas en línea como WeChat y Douyin, y luego las revendieron a organizaciones criminales en el extranjero con el fin de cometer delitos de fraude en las telecomunicaciones y en línea. Los sospechosos de los diez casos han sido procesados ​​de conformidad con la ley, informó el ministerio. Estas acciones reflejan una campaña continua de China contra los delitos relacionados con los datos. La cartera china también ha instalado a la ciudadanía a reforzar la protección de los datos personales, denunciar sin demora las posibles filtraciones y utilizar medios legales para salvar sus derechos.