Y es lo que denuncian los propios sindicatos de la Guardia Civil, como la Asociación Unificada de guardias civiles. Que en el caso de Laura Cruz y su asesino algo ha fallado está claro. Las medidas de protección decayeron en diciembre, por lo que la expareja y luego asesino de Laura ya no estaba señalado. Dámaso no tenía su arma reglamentaria en el momento en el que decidió salir de Zamora en dirección a Llanes para matar a Laura. Dieciséis años pidiendo armeros en los cuartelesNewsletterDámaso se aprovechó de una cuestión que lleva años en el debe del Ministerio del Interior con respecto a la Guardia Civil.