Microsoft prepara una nueva etapa en sus chips para inteligencia artificial con Maia 300, un procesador que busca ampliar la capacidad propia de Microsoft y Microsoft busca reducir su dependencia de Nvidia. El nuevo componente forma parte de un esfuerzo para disminuir la exposición a los procesadores de Nvidia, fundamentales para entrenar y ejecutar sistemas de inteligencia artificial. Maia 300 será la siguiente generación de chips desarrollada por la compañía, después de Maia 200, presentado en enero. Microsoft tampoco ha detallado todas las especificaciones de Maia 300, pero el desarrollo se apoya en la experiencia obtenida con generaciones anteriores. Para Microsoft, la generación anterior también incorporó una cantidad significativa de SRAM, un tipo de memoria que puede aportar ventajas de velocidad cuando los sistemas deben gestionar grandes volúmenes de solicitudes.