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PT
Las ilusiones perdidas
['Ignacio F. Garmendia']
Europa Sur - Portada
Primero marxista ortodoxo y después católico militante, sin dejar de ser catalanista, Joan Sales volcó en ella sus ilusiones y su desencanto, que tuvo tiempo de madurar durante el exilio en Francia, la República Dominicana y México, países en los que residió antes de su regreso en 1948.
La primera española, publicada por Planeta en traducción de Carlos Pujol, es de 1969, varias veces reimpresa en distintos formatos.
Las tres partes corresponden a sendos narradores en primera persona: el oficial republicano Lluís de Brocà en la primera, su compañera Trini Milmany, madre de su hijo, en la segunda, y el antiguo seminarista Cruells, reconvertido en alférez durante la contienda, en la tercera, que traslada sus recuerdos desde un momento posterior, ya en la posguerra.
Lejos de los planteamientos maniqueos, su mirada rehúye el enfoque ideológico en favor de una dimensión moral que remite al existencialismo cristiano a la hora de tratar del problema del mal, de sus causas, de las cambiantes circunstancias y las posibilidades de redención.
No hay equidistancia en el excombatiente republicano, pero Sales descree por igual de negros y rojos, dicho en los términos stendhalianos que se citan en la novela, alusivos a fascistas y anarquistas.