Competencias clave en violencia de género ya están en manos de Vox, el partido del Parlamento andaluz que, contra toda evidencia, la niega: “La violencia machista no existe”, repiten. ¿Cómo animar a las víctimas a denunciar, si el hecho de saber que Vox está en esto puede resultar disuasorio? La responsabilidad política sobre la violencia machista es de una magnitud mayúscula. Exige conciencia y concienciación, formación e información (cosas de esas a las que Vox llama “adoctrinamiento”), legislación, presupuestos y generar las condiciones óptimas para que las mujeres puedan darse cuenta, pedir ayuda y denunciar con garantías. Con todo, lleva razón el presidente cuando afirma: “La violencia machista mata”.