Un signo de los tiempos es la crisis de la paternidad. El hombre está bajo sospecha; el padre, que es el hombre al cuadrado, por partida doble. Lo demuestra lo poco que se habla de los padres de los menas (menores extranjeros no acompañados). A lo que hay que sumar lo mal que empezamos. La cosa es tan obvia que hasta el ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, acaba de descubrir que el mejor sitio para esos menores es su familia y su país.