Esta vecindad comparte el dolor de tantas pérdidas, el luto de dos pueblos y el desgarramiento de miles de familias. Copiamos:“No existe una ruptura de falla directa compartida entre el epicentro del Chocó y el sistema de fallas venezolano. Es la naturaleza de la geología. En las malas y en los recados. Ojalá de las heridas nazca una más estrecha y firme resiliencia antifrágil, solidaria y bien enfocada en la paz, la convivencia y la hermandad americana y en su eje grancolombiano.