Necesita una negociación que produzca decisiones, compromisos verificables y una ruta real hacia la reconstrucción democrática. La primera ronda ha dejado tres elementos relevantes: una agenda, un cronograma y la voluntad de continuar el diálogo. Y necesita reconstruir una economía devastada por la improvisación, la corrupción y los controles arbitrarios. La transición política y la reconstrucción económica deben avanzar juntas. Y los necesita ahora.