Una vista de Gibraltar y, en el recuadro, el presidente de El Salvador, Nayib Bukele. Mientras que 8.580 kilómetros en línea recta separan a Gibraltar de El Salvador, en el mapa de los negocios y las finanzas digitales, esa distancia se reduce a la mínima expresión. El documento establece un marco para reforzar la comunicación, el intercambio de información y la cooperación regulatoria entre ambos organismos sobre las tendencias emergentes de las finanzas online. En muchos casos los participantes operan entre sí y la plataforma actúa como intermediaria, cruzando los intereses de quienes apuestan una cosa por la contraria. Gibraltar y El Salvador optan por una estrategia opuesta a la de medio mundo: sostener un marco jurídico que permita el pleno funcionamiento de los mercados de predicción.