Aquel fue el momento en el que el mundo se paralizó y quedamos confinados en casa, obligados a continuar nuestra vida a través de internet. "Más que comprar un vestido, compraba una experiencia en la que pudiera disfrutar del proceso desde cero", nos ha contado la recién casada. Durante las pruebas, omenzaron a definir el resto de los detalles y descubrieron que el corte sirena era el que más le favorecía. Finalmente, ya avanzada la cena y para la fiesta, dejó al descubierto el diseño palabra de honor. Carlota eligió unos pendientes colgantes de diamantes y perla y una gargantilla de oro blanco y diamantes a juego.