La mayoría de quienes compran en La Cuevita no buscan abastecer la despensa de su casa. La mayoría de quienes compran en La Cuevita no buscan abastecer la despensa de su casa. La Cuevita ha terminado ocupando el lugar que nunca consiguió crear el Estado: un mercado mayorista para el sector privado. El gobierno de la capital ha optado por concentrar sus esfuerzos en el último eslabón de la cadena comercial. Algunos comerciantes aseguran que otro mercado informal, en La Güinera, empieza a disputarle protagonismo a La Cuevita.