En la reyerta, Guadalupe recibió una cuchillada que pudo afectarle al pulmón, mientras que su hija Antonia resultó herida en el brazo. En la zona, los servicios de emergencias atendieron, además, a otra mujer de la familia rival de la fallecida con una herida que no revestía gravedad en el antebrazo. El nieto político de la víctima que acabó falleciendo la condujo en su propio coche hasta el hospital Gregorio Marañón. En el camino, llamó a emergencias para alertar de lo sucedido y pedir protección en su casa, en la que se había quedado su suegra, otra hija de la mujer agredida. La reyerta mortal acabó con cuatro detenidos a los que se les atribuye un delito de riña tumultuaria.