“Nacimos con el eclipse de hace 121 años, el actual nos dará un nuevo impulso”, asegura Juan José Curto, jefe de Cultura Científica del Observatorio del Ebro. Edificio del Observatorio del Ebre. Pero la llegada del nuevo eclipse puso el foco en estas instalaciones del sur de la comunidad para redescubrir su importancia. Se incorporaba así a un tablero dominado hasta ahora por el Observatorio Fabra (ubicado en Barcelona y con la misma edad que el del Ebro) y el del Montsec (en Lleida e inaugurado en 2008). Y el eclipse nos pondrá en el mapa”, remata Curto.