Las Palmas de Gran Canaria/Hay que meter el universo en una caja, en cuatro paredes de cartón. La mayonesa y el ketchup "para engañar ese pollo congelado que sabe a papel o el condenado picadillo". Y mucho sentimiento puesto en el envío, con plegaria a la Virgen de Regla para que llegue tal cual, aunque demore lo que se impone en un sistema comunista en el que hasta lo más básico se eterniza entre burocracias y filtros absurdos. Un nido de incógnitas hasta que el bulto llega a su destino, semanas o meses después. Porque, oh sorpresa, hacen escala previa en Italia, lo que ralentiza más el proceso.