El PP parece haber entendido que ese coste político puede ser mayor que el beneficio de compartir el boicot de Vox. Vox aprieta y el PP marca distanciaLa estrategia de Vox es sustancialmente diferente. Génova, sin embargo, ha marcado una línea roja: el PP nacional no acepta que Vox dicte la posición del conjunto del partido. Vox utiliza la negativa a participar como instrumento de presión política; el PP intenta utilizar la participación institucional como instrumento de negociación. El Ejecutivo pretende que la reagrupación familiar sea prioritaria, mientras que las comunidades deberán afrontar la cuestión de las derivaciones si finalmente se activa el mecanismo previsto para situaciones de contingencia.