La cifra, correspondiente al primer semestre de 2026, confirma que el motor eléctrico ya forma parte habitual de los vehículos que llegan a los concesionarios europeos. Los eléctricos puros representan el 20,7% del mercado, mientras que los híbridos convencionales alcanzan el 37,3% y los híbridos enchufables suman otro 9,8%. Pero el porcentaje también demuestra que todavía queda camino por recorrer para que el eléctrico puro se convierta en la opción mayoritaria. El precio de compra, la disponibilidad de puntos de recarga, la autonomía y los hábitos de los conductores siguen condicionando la decisión de muchos compradores. Los datos del primer semestre de 2026 muestran que la electrificación ha dejado de ser una tendencia minoritaria para convertirse en la opción dominante entre los coches nuevos.