La directiva otorgó un permiso indefinido al capitán para acompañar a su familia en Argentina todo el tiempo que considere necesario. Ante la estrecha relación entre ambos, la cúpula del club y el cuerpo técnico decidieron anteponer el aspecto humano sobre las exigencias del calendario. Esta pausa detiene momentáneamente una impresionante trayectoria en la que contabiliza 921 goles profesionales. La reincorporación del astro a la dinámica de la Leagues Cup y la MLS quedará aplazada momentáneamente hasta que se reestablezca la tranquilidad en su entorno familiar en Rosario, donde se encuentra rodeado de sus seres más cercanos. En tanto, el vestuario de Las Garzas aguarda con total empatía el regreso de su líder.