La decisión llega apenas doce días después de que la Comisión Electoral Central hubiera registrado por unanimidad la lista federal de la formación liberal. Su importancia residía más en lo que representaba que en el número de escaños que pudiera conseguir. En el caso de Yábloko, el argumento de Ródina añade además la acusación de extremismo por su defensa de la paz. No hay pruebas suficientes para afirmar que esa fuera la razón por la que se permitió inicialmente su candidatura. Pero el contexto en el que se produce la decisión resulta inseparable de la posición de Yábloko sobre Ucrania.