La frontera de Ceuta vuelve a situarse en el centro de la presión migratoria y de seguridad. La presión sobre Ceuta se mantiene después de los acontecimientos de la semana anterior, mientras miles de migrantes permanecen todavía en la ciudad en condiciones precarias. La preocupación se extiende también a la situación de las personas que continúan en las calles de Ceuta. Es también una señal del nivel de alerta operativa que se mantiene en la ciudad autónoma. Interior ha matizado, no obstante, que en el caso de la Guardia Civil la decisión no responde necesariamente a un riesgo concreto de una nueva entrada masiva.