El tribunal rechazó el intento de Meta y TikTok de recurrir anticipadamente una decisión de un tribunal inferior que había permitido que las reclamaciones siguieran adelante. La trascendencia del litigio contra Meta no radica únicamente en las cuantiosas multas estatales, sino en que la justicia estadounidense ha declarado a la corporación formalmente responsable de negligencia. Algunas de las medidas más intrusivas solicitadas por el Estado, como modificar determinados elementos algorítmicos, fueron rechazadas por el juez. El caso adquiere una dimensión política e institucional considerable porque no es ya una disputa entre una familia y una empresa tecnológica. Son administraciones públicas las que intentan utilizar los tribunales para modificar determinadas prácticas de una de las mayores compañías digitales del mundo.