Por eso, cada nuevo meteorito puede modificar una parte del relato sobre la evolución del planeta rojo. El análisis del neodimio revela una firma que coincide con la composición inicial del Sistema Solar, algo que no se había observado anteriormente en meteoritos marcianos del grupo al que pertenece esta roca. El misterio está en el neodimioPara comprender el hallazgo hay que detenerse en una cuestión que puede parecer técnica, pero que resulta fundamental: los isótopos funcionan como una especie de huella química del pasado de un planeta. En este caso, una pequeña muestra de un meteorito encontrado en el desierto ha permitido investigar procesos ocurridos a gran profundidad y en una época remota de la historia marciana. Ahora aparece una muestra que ocupa una posición intermedia y, al mismo tiempo, presenta una composición que no encaja fácilmente con lo conocido.