Meloni ha construido buena parte de su identidad política sobre la defensa de las fronteras, las expulsiones y la oposición a la inmigración clandestina. El INE atribuye este avance esencialmente a la inmigración: España superó en 2026 los diez millones de residentes nacidos en el extranjero. Faltan trabajadores en la agricultura, la construcción, la hostelería, el transporte, la asistencia domiciliaria y algunos sectores industriales. La crisis de Ceuta le ofrece un escenario perfecto para defender que la debilidad de un socio puede comprometer a todos. La España que afronta la crisis de Ceuta no es el país periférico y rezagado de hace dos décadas.