Alemania atraviesa una crisis profunda del automóvil, aunque no puede explicarse únicamente por China. El consumidor chino ya no considera necesariamente superior al automóvil alemán y concede más importancia al software, la conectividad y el precio. En Europa y otros mercados, los fabricantes chinos empiezan a competir directamente con las marcas europeas, especialmente en los eléctricos. Volkswagen, el caso más graveVolkswagen es el símbolo de la crisis porque combina una fuerte exposición a China con una estructura especialmente costosa en Alemania. En el segundo trimestre de 2026, las ventas de automóviles descendieron un 8%, debido especialmente a China, mientras crecían en Europa y Norteamérica.