De la Espriella declaró la emergencia nacional y aseguró que su administración concentraría todos los recursos disponibles en la atención de los damnificados. Durante su intervención, el presidente pidió unidad nacional y afirmó que el Estado acompañaría a quienes perdieron familiares, viviendas o fuentes de ingreso. En una crisis de esta magnitud, la comunicación presidencial se convierte en una herramienta clave. Un terremoto que obliga a cambiar los planes económicosEl impacto del desastre también altera la hoja de ruta económica con la que De la Espriella llegó al poder. El terremoto no solo dejó edificios destruidos y comunidades afectadas; también modificó el escenario en el que comienza una administración que deberá demostrar si puede convertir la crisis en una prueba de liderazgo.