En el Torreón de Lozoya aún se guardan inventarios del eclipse de 1567: “Se compraron 12 velas para el día que faltó el sol”. Del eclipse de 1912, quedan reseñas interesantes: “A las 12:08 del mediodía Segovia se hizo noche”. Jorge Guillén: En Castilla el sol se pone despacio, como si no quisiera irse. / El sol, el sol, otra vez el sol. Queridos lectores, disfrutemos de este acontecimiento especial; más adelante, volveremos a vivir juntos el siguiente eclipse total que cruzará la bella y elegante Segovia, dentro de 27 años, en el 2053.