Uno de los más peculiares de Estados Unidos está en el sudeste de Alaska, bajo el monte Maynard. El túnel tenía una longitud de 4,1 kilómetros y una sola vía férrea. El nuevo diseño del túnel fue inaugurado el 7 de junio de 2000. Detener un vehículo en esa zona activa una alarma en el centro de control del túnel y puede provocar retrasos en el tráfico por su interior. En la actualidad, el túnel, que es de peaje, sigue activo tanto como vía ferroviaria y como paso de carretera.