Quién sabe si pensó en la escena de la película de Federico Fellini "La Dolce Vita" (1960), cuando Anita Ekberg se detiene junto a Marcello Mastroianni en la Fontana de Trevi de Roma. PUBLICIDAD PUBLICIDADUn turista alemán de 42 años se encaramó el lunes por la mañana a la Fuente de las Náyades, en la Plaza de la República, a pocos pasos de la estación central. El incidente le costó 450€ y una expulsión poco honrosa de la plaza. La ciudad quiere proteger unas instalaciones, algunas con varios siglos de antigüedad y una decoración muy elaborada, frente a daños y suciedad. Se inauguró en 1901 y está decorada con cuatro náyades, las ninfas acuáticas de la mitología griega.