Con el epicentro situado en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, el impacto inicial se ha transformado rápidamente en un grave problema de orden público. En urbes como Cali o Pereira, los perros adiestrados y los grupos de salvamento no descansan entre los escombros. En el plano internacional, varias delegaciones extranjeras y la Comisión Europea han anunciado el envío inminente de especialistas en salvamento sísmico para apoyar las maniobras de desescombro. Detalles:https://t.co/GkkZeAmrdn… pic.twitter.com/SoNv8ymtWm — EL TIEMPO (@ELTIEMPO) August 10, 2026Cientos de réplicas y alerta continua en el subsueloLa tierra no deja de moverse en el occidente del país y la tensión se palpa entre la población. Los geólogos insisten en que la profundidad del sismo original, situada a más de 100 kilómetros, evitó que la destrucción fuera aún peor en el punto cero, pero expandió la vibración a casi todo el mapa nacional.