El Cheyenne Mountain Complex, ubicado cerca de Colorado Springs, es una de las instalaciones subterráneas más seguras del mundo, creada durante la Guerra Fría para protección nuclear. El complejo fue construido durante la Guerra Fría con el objetivo de mantener operativas las funciones estratégicas de defensa incluso ante un ataque nuclear. Estas puertas solo fueron cerradas completamente en una ocasión: después de los atentados del 11 de septiembre de 2001. Una fortaleza creada durante la Guerra FríaLa construcción comenzó en 1961, en plena Guerra Fría, ante el temor de un ataque nuclear soviético. Desde allí se supervisan diferentes tipos de amenazas y se canaliza información hacia las autoridades militares y civiles.