La tecnología combina sensores, cámaras y procesamiento de imágenes para obtener información sobre el nivel del agua, la velocidad superficial y el caudal, con datos que pueden convertirse en alertas para apoyar la vigilancia y la toma de decisiones. Las estaciones de Natek utilizan sensores para medir el nivel del agua y cámaras que, mediante procesamiento de imágenes, permiten estimar la velocidad superficial y el caudal. El sistema busca identificar cambios en el comportamiento habitual de cada río o quebrada. El monitoreo continuo permite contar con información directamente obtenida en el territorio y complementarla con pronósticos meteorológicos, mapas de riesgo y avisos oficiales. La activación de una quebrada depende de factores como la intensidad de las precipitaciones, las condiciones del terreno y la acumulación de materiales.